Todo comienza con Dios
No se trata de ti.
El propósito de tu
vida excede en muchos a tus propios
logros, a tu tranquilidad o incluso a tu felicidad. Es mucho más
grande que tu familia, tu carrera
o aun tus sueños y anhelos más vehementes. Si deseas saber
porque te pusieron en este planeta,
debes empezar con Dios. Naciste por su voluntad
y para su propósito.
La búsqueda del propósito
de vivir ha intrigado a la gente
por miles de años. Eso ocurre
porque solemos empezar por el punto de partida errado: nosotros mismos.
No hacemos preguntas egoístas como: ¿qué quiero ser?, ¿Qué debo hacer con
mi vida?, ¿Cuáles son mis metas, mis anhelos, mis sueños con el futuro? Enfocarnos en nosotros mismos nunca podrá revelarnos el propósito de nuestra vida. La Biblia dice: En su mano está la vida de todo ser
viviente.
Contrario a lo que te dictan muchos libros conocidos, películas y seminarios, no
encontrarás el sentido de tu vida buscando en tu interior.
La Biblia es nuestro manual de instrucciones el cual explica porque estamos vivos,
en qué consiste la vida qué estamos vivos, en qué consiste la vida,
qué esperar del futuro. Enseña lo que ningún
libro filosófico o de autoayuda.
Afirma que: “La sabiduría de Dios… Proviene
de lo profundo de su propósito…
no es un mensaje novedoso, es lo que Dios determinó para nuestra gloria desde la eternidad.”
Dios no es tan
sólo el punto de partida
en tu vida, si no la fuente de ella. Debes ir a la palabra de Dios, no a la sabiduría
del mundo para descubrir el propósito de tu vida. Necesitas
profundamente tu existencia en
las verdades eternas y no en la
psicología de moda,
la motivación del éxito o en testimonio emotivos. La Biblia afirma: “Es en
cristo que sabemos quiénes
somos y para que vivimos. Mucho
antes que oyéramos de cristo él nos vio
y nos diseñó para una vida gloriosa,
parte de su propósito general en el
que trabaja en todo y para todos.
Este versículo muestra 3 revelaciones para tus propósitos:
1.- encuentras tu propósito y tu identidad al tener
una relación con Jesucristo. Si
aún no tienes esta última, más adelante te explicaré
cómo iniciarla.
2.- Dios pensó en ti mucho
antes que tú en él. Lo que designó para ti precede al momento
en el que fue concebido. Lo planificó
desde antes de que
existieras, ¡ y sin tu participación! Puedes elegir tu carrera, tu cónyuge, tus
pasatiempos y muchos otros
componentes de tu vida, es parte de un designio.
3.- El propósito de tu vida
es parte de un designio. Cósmico muchos
más vasto, uno que Dios planeó
para la eternidad, de esto se trata el libro.
El novelista ruso,
Andrei Bitov, creció
bajo un régimen ateo comunista. No obstante, Dios captó
su atención un día lúgubre.
Él cuenta que: “A mis 25 años, mientras
viajaba en el metro, en Leningrado,
embargo una angustia tan grande que
parecía que la vida se me detenía de súbito, el futuro se tornaba
incierto y todo perdía significado. Repentinamente, como de la nada,
apareció una frase
que rezaba: La vida sin Dios carece de sentido. Para asombro mío empecé
a repetirla y me dejé llevar
por esa frase como si fuera
trasladado a través de una
escalera. Al salir del metro
me encontré con la luz de Dios.
Quizás has sentido
confusión en cuanto a tu propósito en la vida. Felicidades, estás a punto de entrar en la luz.
La Biblia es nuestro manual de instrucciones el cual explica porque estamos vivos,
en qué consiste la vida qué estamos vivos, en qué consiste la vida,
qué esperar del futuro. Enseña lo que ningún
libro filosófico o de autoayuda.
Afirma que: “La sabiduría de Dios… Proviene
de lo profundo de su propósito…
no es un mensaje novedoso, es lo que Dios determinó para nuestra gloria desde la eternidad.”
Dios no es tan
sólo el punto de partida
en tu vida, si no la fuente de ella. Debes ir a la palabra de Dios, no a la sabiduría
del mundo para descubrir el propósito de tu vida. Necesitas
profundamente tu existencia en
las verdades eternas y no en la
psicología de moda,
la motivación del éxito o en testimonio emotivos. La Biblia afirma: “Es en
cristo que sabemos quiénes
somos y para que vivimos. Mucho
antes que oyéramos de cristo él nos vio
y nos diseñó para una vida gloriosa,
parte de su propósito general en el
que trabaja en todo y para todos.
Este versículo muestra 3 revelaciones para tus propósitos:
1.- encuentras tu propósito y tu identidad al tener
una relación con Jesucristo. Si
aún no tienes esta última, más adelante te explicaré
cómo iniciarla.
2.- Dios
pensó
en ti mucho
antes
que tú en él.
Lo que designó para ti precede
al momento
en el que fue concebido. Lo planificó
desde antes
de que
existieras,
¡ y sin tu participación!
Puedes elegir tu carrera, tu cónyuge, tus
pasatiempos
y muchos otros
componentes
de tu vida,
es parte de un
designio.
3.- El propósito de tu vida
es parte de un designio. Cósmico muchos
más vasto, uno que Dios planeó
para la eternidad, de esto se trata el libro.
El novelista ruso,
Andrei Bitov, creció
bajo un régimen ateo comunista. No obstante, Dios captó
su atención un día lúgubre.
Él cuenta que: “A mis 25 años, mientras
viajaba en el metro, en Leningrado,
embargo una angustia tan grande que
parecía que la vida se me detenía de súbito, el futuro se tornaba
incierto y todo perdía significado. Repentinamente, como de la nada,
apareció una frase
que rezaba: La vida sin Dios carece de sentido. Para asombro mío empecé
a repetirla y me dejé llevar
por esa frase como si fuera
trasladado a través de una
escalera. Al salir del metro
me encontré con la luz de Dios.
Quizás has sentido
confusión en cuanto a tu propósito en la vida. Felicidades, estás a punto de entrar en la luz.
Es muy probable que
ya lo hayas intentado. No te creaste a ti mismo, por lo tanto no hay manera que
puedas decirte para qué fuiste creado.
Si te entregara un invento que nunca has
visto, no sabrías para que sirve ni tampoco el ingenio te lo podrá decir. Sólo el inventor, o el manual de instrucciones, podrán revelarte el propósito
de dicho invento.
En una ocasión me
perdí en las montañas. Me detuve a preguntar cómo llegar al campamento y la respuesta fue: no puedes llegar hasta allí desde este lugar. ¡Tienes que
empezar por el otro lado de la montaña!
De igual manera, no puedes llegar a la conclusión de tu existir
centrándote en ti mismo.
Dios es tu punto de partida, tu creador. Existes tan
solo porque él desea que existas. Fuiste
creado por Dios y para Dios, y hasta que
lo entiendas, tu vida no tendrá ningún sentido sólo en el encontramos nuestro origen, nuestra identidad, nuestro
sentido, nuestro propósito, nuestro significado, y nuestro destino. Cualquiera
otra ruta termina en un callejón sin
salida.
Muchos tratan de
usar a Dios para su propio beneficio,
pero eso es antinatural y está condenado al fracaso. Fuiste creado para Dios,
no al contrario; la vida consiste en permitir
que él te use para sus
propósitos y no que tú lo uses a él para los tuyos. La Biblia
dice: obsesión con sí mismo
en estos asuntos es un callejón
sin salida; la atención a Dios nos
guía a una vida libre y espaciosa.
He leído muchas
obras que me ofrecen diferentes
maneras de descubrir el propósito
de vida. La mayoría se puede clasificar
como libros de auto ayuda, porque abordan el tema desde la perspectiva egoísta. Los libros de auto ayuda, incluidos
los cristianos, ofrecen por lo general los mismos pasos a seguir para que logres encontrar el
propósito de la vida. Piensa en tus
sueños; define tus valores; trázate metas; averigua cuál es tu fuerte; Apunta a
la cima, ¡alcánzala!; Sé disciplinado;
cree en ti mismo para lograr tus metas;
Involucra a otros; nunca te des
por vencido.
Muchas veces estas recomendaciones llevan al éxito. Por lo general puedes lograr alcanzar una meta si pones todo tu empeño. Pero tener
éxito y cumplir el propósito de tu vida
son dos temas muy distintos! Podrás alcanzar todas tus metas y ser un triunfador de acuerdo con los estándares del mundo, y
así no saber la razón para la cual Dios
te creó. Por eso necesitas
más que un asesoramiento de auto-ayuda. La Biblia dice: La auto-ayuda no es eficaz en todo. El
sacrificio es el camino, mi camino para
encontrarte a ti mismo, a tu verdadero
yo.
Este no es un libro
de auto ayuda. Tampoco es una guía para buscar la carrera adecuada, ni para hacer tus sueños realidad o planificar tu vida. No se trata de como meter a la
fuerza más actividades en una agenda ya
sobrecargada. En realidad, te enseñará
cómo puedes menos en tu vida, concentrándote en lo más importante.
Trata sobre el tema de llegar a ser aquello para lo que dios te creó.
¿Cómo descubres entonces, el propósito para el que fuiste creado? Tienes dos opciones. La primera es especular. La mayoría prefiere ésta. Hacen conjeturas, adivinan
teorizan. Cuando la gente dice: YO
SIEMPRE HE PENSADO QUE LA VIDA ES…. En realidad quiere decir. ESTA ES LA
MEJOR SUPOSICIÓN QUE SE ME OCURRE.
Durante miles de años, grandes filósofos han especulado y discutido acerca de del sentido de la vida. La filosofía es un tema importante y tiene su utilidad, pero cuando hay que definir
el sentido de la vida, aun los filósofos
más sabios especulan.
El Dr Hugh Moorhead, profesor de filosofía de la Universidad de Northeastern de Illions, en una
ocasión escribió a 250 de los más reconocidos filósofos,
científicos, escritores e intelectuales del mundo ¿Cuál es el sentido de la vida? Para después publicar
las respuestas en un libro.
Algunos dieron las mejores respuestas
que pudieron, otros
admitieron que acaban de plantarse
la razón de vivir y otros
fueron más sinceros en responder
que no tenían ni la menor idea. ¡ en efecto, varios le pidieron al profesor Moorhead
que les escribiera de vuelta y les dijera
si había encontrado la razón
de vivir!
Afortunadamente una
alternativa a la especulación acerca del significado y el propósito de vivir, y es la revelación. Podemos considerar
lo que Dios reveló en su
palabra con respecto a la vida. La
manera más fácil de entender
el propósito de un invento es
preguntarle al inventor. Lo mismo ocurre
cuando quieres saber la
razón de tu vida: pregúntale: a Dios
no nos dejó en medio de la oscuridad para andar
a ciegas. Él reveló claramente en su palabra sus cinco propósitos para nuestras vidas.
La Biblia es nuestro manual de instrucciones el cual explica porque estamos vivos,
en qué consiste la vida qué estamos vivos, en qué consiste la vida,
qué esperar del futuro. Enseña lo que ningún
libro filosófico o de autoayuda.
Afirma que: “La sabiduría de Dios… Proviene
de lo profundo de su propósito…
no es un mensaje novedoso, es lo que Dios determinó para nuestra gloria desde la eternidad.”
Dios no es tan
sólo el punto de partida
en tu vida, si no la fuente de ella. Debes ir a la palabra de Dios, no a la sabiduría
del mundo para descubrir el propósito de tu vida. Necesitas
profundamente tu existencia en
las verdades eternas y no en la
psicología de moda,
la motivación del éxito o en testimonio emotivos. La Biblia afirma: “Es en
cristo que sabemos quiénes
somos y para que vivimos. Mucho
antes que oyéramos de cristo él nos vio
y nos diseñó para una vida gloriosa,
parte de su propósito general en el
que trabaja en todo y para todos.
Este versículo muestra 3 revelaciones para tus propósitos:
1.- encuentras tu propósito y tu identidad al tener
una relación con Jesucristo. Si
aún no tienes esta última, más adelante te explicaré
cómo iniciarla.
2.- Dios pensó en ti mucho
antes que tú en él. Lo que designó para ti precede al momento
en el que fue concebido. Lo planificó
desde antes de que
existieras, ¡ y sin tu participación! Puedes elegir tu carrera, tu cónyuge, tus
pasatiempos y muchos otros
componentes de tu vida, es parte de un designio.
3.- El propósito de tu vida
es parte de un designio. Cósmico muchos
más vasto, uno que Dios planeó
para la eternidad, de esto se trata el libro.
El novelista ruso,
Andrei Bitov, creció
bajo un régimen ateo comunista. No obstante, Dios captó
su atención un día lúgubre.
Él cuenta que: “A mis 25 años, mientras
viajaba en el metro, en Leningrado,
embargo una angustia tan grande que
parecía que la vida se me detenía de súbito, el futuro se tornaba
incierto y todo perdía significado. Repentinamente, como de la nada,
apareció una frase
que rezaba: La vida sin Dios carece de sentido. Para asombro mío empecé
a repetirla y me dejé llevar
por esa frase como si fuera
trasladado a través de una
escalera. Al salir del metro
me encontré con la luz de Dios.
Quizás has sentido
confusión en cuanto a tu propósito en la vida. Felicidades, estás a punto de entrar en la luz.